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Cochabamba - En una multitudinaria concentración, seguidores de Evo Morales exigieron hoy nuevamente la renuncia del prefecto opositor de Cochabamba, poco después de que el mandatario se abriera a la posibilidad de una mediación en el conflicto y lamentara los dos muertos y el centenar de heridos que dejaron en la víspera enfrentamientos entre oficialistas y adversarios.
Los manifestantes decidieron que no abandonarán la plaza de armas ni la ciudad y reforzaron sus movilizaciones con cientos de campesinos que llegaron de poblaciones cercanas para exigir la dimisión de Manfred Reyes Villa a su cargo de prefecto (gobernador). También acordaron tomar las propiedades de esa autoridad.
A su vez la Iglesia Católica, el Defensor del Pueblo y la Asamblea de Derechos Humanos ofrecieron su mediación para buscar una salida a la crisis y solicitaron a los sectores en pugna deponer beligerancias para facilitar el diálogo. "Ojalá seamos escuchados, no se trata de quién es bueno o malo, sino de buscar una solución´´, dijo el defensor Waldo Albarracín.
En la manifestación se escucharon algunas voces conciliadoras pero también posturas radicales como aquella de tomar la gobernación y "colgar a Reyes Villa como a Saddam Husein´´ formulada por el dirigente cocalero Severo Huanca.
En La Paz, el prefecto José Luis Paredes, dijo a la prensa que "si se va Manfred, nos vamos todos (los prefectos no oficialistas) y se tendrá que ir el presidente Evo Morales, y habrá que llamar a nuevas elecciones´´.
En tanto, el presidente Morales, que retornó hoy de madrugada de Nicaragua, acusó de la violencia "contra los pobres´´ a sectores vinculados al prefecto Reyes y pidió a las "organizaciones sociales´´ del MAS no buscar "la venganza´´ y ayudar a pacificar Cochabamba, situada en el centro de Bolivia.
Reyes, quien desde la madrugada de hoy se declaró en la clandestinidad, envió un mensaje afirmando que no renunciará, y responsabilizó al gobierno del "luto´´ en su región.
Las protestas contra el gobernador se iniciaron después de que éste planteara la convocatoria a un referéndum departamental para que los cochabambinos decidieran si quieren darse un gobierno autonómico.
El gobierno sostiene que es una provocación a los sindicatos oficialistas en Cochabamba, pues el "no´´ ganó en un primer referéndum en julio. Morales había hecho campaña en contra de las autonomías departamentales, que lograron el "sí´´ en regiones del oriente y sur, ahora convertidas en bastión de la oposición.
AP
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